Cumplir años

¡Hola a todas! ¿Qué tal estáis? Yo me siento genial y aterrada porque hoy es mi cumpleaños!! Y digo aterrada porque tengo sentimientos encontrados por el hecho de que vaya a cumplir 26. Algunos dirán, "anda chica, si estás en la flor de la juventud..." Puede ser. Así que voy a realizar una lista, de esas que tanto me gustan hacer, con lo que he aprendido durante todos estos años para que me de ánimo jaja

Seguid leyendo, igual coincidimos en algo :P





1. Todo ocurre por un motivo. No creo en el destino, las cosas que te pasan son simple consecuencia de los caminos que has escogido, desde levantarte 5 minutos más tarde hasta si has dado las buenas noches o no y cómo. Sin embargo, hay cosas que te llegan sin más, sean buenas o malas. Y eso ocurre por una razón y en el momento exacto en el que lo necesitas. En tu mano queda el transformarlo en una experiencia positiva (y de aprendizaje) o negativa y destructiva.



2. Si alguien te importa, cuídalo. A veces no nos damos cuenta del daño que llegamos a hacer a quienes más queremos (y, importante, que nos quieren). Nunca va a sobrar un "te quiero" o una muestra de cariño y la actitud que mantienes día a día. Así que si quieres que te mimen, empieza por no descuidar tus relaciones.


3. Tú eres el único frente al espejo. Y con esto me refiero a que llegará un momento, en el que debes dejar de compararte con los demás. Tú eres como eres, y si algo no te gusta ¡cámbialo! Pero hazlo por ti mismo, no por buscar la complacencia de nadie.


4. Cuídate. En relación con las dos anteriores, tienes que empezar a pensar en ti, en tus necesidades y lo que es mejor para ti mental y físicamente. ¿Has oído eso de "mi cuerpo es mi templo"? Parece una tontería a priori, pero teniendo en cuenta que es el único que vamos a tener en la vida, lo mejor será darle un trato amable y si no sabes cómo, busca ayuda en buenos profesionales.


5. Predica con el ejemplo. Desde pequeña me recuerdo dando un poco "el discurso" sobre qué se debe o se debería hacer y que no. Eso sí, nunca desde la "doble moralidad" que tan de moda está estos días, y por supuesto siendo yo la primera que intenta hacer las cosas correctamente. Para que me entendáis, cuando he comentado algo así es porque he dado mi opinión, bien porque me hayan preguntado directamente qué pienso sobre un tema, o porque ha salido en una conversación. He de decir que para nada soy Doña Perfecta, y como cualquier persona tengo muchos fallos. Pero si eres de los que apuntan con el dedo a los demás, asegúrate de que no te deban apuntar a ti luego.


6. Escuchar antes de hablar. Podríamos decir que esto me lo llevo intentando aplicar desde que pronuncié mi primera palabra jajaja. Y es que tengo un fallo gordísimo que es que no tengo paciencia para escuchar. Como siempre, tengo una respuesta para todo, y es que soy una persona que va hilando una idea con otra en menos de un minuto, y si en el momento en el que me cuentan algo sobre un tema creo que debo intervenir porque lo considero interesante o importante, lo suelto. Quienes me conocen ya lo saben, pero eso no significa que no les resulte incómodo, porque "estoy interrumpiendo todo el tiempo". Pero de verdad que no lo hago de forma consciente.


7. Sé honesto. Algo que no me gusta hacer para nada es mentir. Me molesta mucho, sobretodo si te ves envuelto en una mentira de grupo, porque la conciencia me reconcome. Incluso cuando pienso que si le digo a alguien la verdad le puede molestar o doler, prefiero no mentirle. Además, la verdad siempre acaba por salir a la luz, así que no veo la necesidad de hacerlo.


8. Aléjate de los rumores. Si son cotilleos sobre alguien, olvídate de participar en ellos, y si realmente te interesa por ser alguien que te importa, ve a esa persona y habla con ella para saber lo que realmente le ocurre. Si por el contrario son cotilleos sobre ti, lo mejor es pasar de largo. ¿Qué más da lo que piense un grupo de personas a las que les importas lo más mínimo? Tu eres el único que te conoces al 100%, tu historia y tus circunstancias.


9. No pasa nada por estar triste. Algo que parece (y es) tan evidente, resulta que no lo entendemos todavía. Si no fijaos, ¿acaso no habéis dicho alguna vez (u os lo han dicho a vosotros), "no estés triste", "no llores", "no te enfades"? Y mi pregunta es ¿por qué no? Es importante y necesario expresar como nos sentimos y de esta forma hallar la raíz del problema.


10. Aprender a perdonar. Saber perdonar de corazón, sin rencores, es difícil, para qué nos vamos a engañar. Más aun cuando se trata de personas non gratas para nosotros ¿verdad? Pero os aseguro que una vez que lo consigáis hacer, vais a vivir mucho más relajados y en paz con vosotros mismos. Y si no puedes hacerlo por más que quisieras, al menos déjalo pasar. Si es necesario aléjate de esa persona si ya no te aporta nada, y olvídate del rencor, llegará un momento en el que tan sólo te cause indiferencia. Y por supuesto, y más difícil todavía, debes aprender a perdonarte a ti mismo.


11. Ser positivo. Hay quienes desde por la mañana ya están augurando un mal día ("veremos a ver cómo se dan hoy las cosas..." ¡pues bien! ¿por qué habrían de ir mal?). Cuantos más pensamientos negativos tengas, más pensamientos negativos atraerás. Y lo peor es que llega un momento en el que lo hacemos sistemáticamente. Si te das cuenta de ello, FRENA, RESPIRA, PIENSA. Piensa en positivo. Dale la vuelta a la tortilla de lo que ibas a decir. Por ejemplo, si tenías pensado ir a comprar un trapito y ese día empieza a llover, cambia ese irónico y malhumorado "genial, el día perfecto para ir de compras..." por un positivo y alegre "¡genial! como llueve, ni las calles ni las tiendas estarán abarrotadas y podré comprar más tranquila!". Recuerda que todo es cuestión de la ACTITUD con la que te tomes las cosas :)


12. Ni príncipes, ni princesas. Está claro que no existe el príncipe azul y nosotras no somos unas princesas, y no culpemos de todo a las películas Disney porque, 1. me encantan, 2. simplemente contaban cuentos tradicionales en una época social mucho anterior a la nuestra y 3. tendríamos que mandar a la hoguera también a todas esas series/películas/publicidad que continúa con este cliché actualmente. Pero todo ello no significa que no exista alguien perfecto para tí, y tu serás para él/ella. Eso sí, por perfección no hablamos de otro ideal generado aunque sea en tus pensamientos. Sólo necesitamos pararnos a conocer a la persona que tenemos delante y que nos atrae y no salir huyendo a la mínima.



13. La gente no cambia. No intentes cambiar a nadie, no lo vas a conseguir. Como mucho esa persona actuará diferente durante unas semanas máximo para complacerte, pero volverá a ser como era. Con el tiempo te das cuenta de cómo son las personas en realidad, por eso es mejor conocerlas bien, para no llevarse chascos ni falsas ilusiones al final. Por ende, muestrate tal como eres siempres ¿por qué habrías de cambiar para gustar a nadie?



14. La importancia de la familia. Cada familia es un mundo y como se suele decir, "en todas se cuecen habas". No obstante, mantener una buena relación con tu familia, y sobre todo con las relaciones más cercanas (tus padres y hermanos) llega a convertirse en vital cuando te das cuenta de todo el aporte emocional que conlleva. En mi caso, me considero un poco "independiente", porque me gusta y necesito estar a mis anchas y no sentirme con obligaciones con respecto a la familia, si hago algo es porque me apetece. Pero por otro lado me gusta disfrutar de esa compañía y quiero hacerla más grande.


15. No idealizar la vida. Al igual que con las personas y las relaciones que queremos establecer, tampoco debemos tener una idea demasiado idealizada de la vida, ya sea tu vida como estudiante fuera de casa, en pareja, las fiestas, trabajo, sexo, hobbies, etc. Hoy con tantas redes sociales que sólo nos quieren mostrar la cara bonita, nos olvidamos de cómo son las cosas en la realidad. Y esto hace que podamos llegar a frustrarnos por no hacer o vivir como viven otros. Preocúpate de ti y disfruta con lo que tienes. Y si quieres algo, esfuérzate y búscalo. Nada es gratis, ni nadie va a hacer las cosas por ti.


16. ¿Plan casero el fin de semana? Pues sí, ya no apetece salir tanto de juerga como cuando tenías 17 años, ni aguantas las resacas como antaño. Y entonces te planteas ¿qué necesidad hay? Yo te lo digo, NINGUNA. No voy a decir que ya no me guste salir de fiesta un fin de semana, porque me gusta, pero no como lo hacía antes. Además, prefiero otro tipo de actividades más productivas. Y si en algún momento quiero quedarme en mi sofá viendo una peli un sábado noche (y no necesariamente porque esté lloviendo), pues no pasa nada. No eres un bicho raro, y a quien así lo piense ya le llegará el momento.



17. Riega tu pasión. A todos nos gusta hacer algo en especial y que se nos da bien. Haz un hueco para ti y ponte a hacer eso que tanto te gusta, ya sea dibujar, practicar un deporte, leer, tocar un instrumento, cocinar, patinar, etc. Cultiva tu lado creativo.



18. Salir de tu zona de confort. En mi caso empecé a salir una vez que me fui a estudiar fuera. He tenido muchas experiencias que me han hecho crecer, sobretodo de las que en un principio piensas que son desagradables y luego compruebas que no es para tanto y puedes rectificar. Además, el mundo tiene un sinfín de rincones por descubrir, desde los de tu propia ciudad que puede que no conozcas aun al 100%, hasta los de la otra punta del mundo. Además, no te cierres nunca a nada, ya sea un nuevo plato, un lugar que no te llama mucho la atención, personas con las que crees que no compartirás nada sólo por su aspecto, su condición política o creencias, música que nunca habías escuchado... Todo esto son prejuicios que tenemos en la mente y que debemos dejar a un lado para abrirla, aprender y divertirnos con todo lo que disponemos alrededor. Descubrir algo nuevo es magnífico, porque se crea esa mezcla de miedo a lo desconocido o hacer el ridículo, de curiosidad, adrenalina y fascinación cuando al fin das el paso y ves lo increíble que ha sido. Recuerda, eres más valiente de lo que piensas.


19. La vida de estudiante es la mejor. Seguro que has oído esto mil veces de gente mayor que tu o que terminó sus estudios hace mucho tiempo. Y tienen toda la razón. Al menos ahora. Y es que aunque haya retomado el estudio con las oposiciones, no tiene nada que ver con la universidad ni los días de insituto o colegio. No lo veo algo productivo ni divertido. Es como cuando estabas en Bachiller, y más que aprender, te preparabas para superar la selectividad. Pues lo mismo.



20. No vas a morir de desamor. Si estás viviendo tu "primer amor", es posible que no llegue hasta el fin de los días como soñabas, pero tranqui, no vas a morir si eso ocurre. Lo pasarás mal, muy mal u horriblemente mal. Pero ya está. Quizás necesites un mes para superarlo o 3 años o toda una vida, pero no vas a morir. Y aunque no lo creas en ese momento, un nuevo amor llegará. Y puede que otro y otro. Y otro más. Pero ten por seguro que al final darás con el decisivo, sin esperarlo, sin saber cómo. Y, aunque ya sea un amor diferente, más maduro, superará con creces a ese "primer amor", que fue excitante, y que quizás nunca olvides, pero no tan bueno y de verdad como el que tendrás definitivo.



21. Empieza a ahorrar. Da igual si es en el banco, en una caja fuerte o debajo del colchón. Pero hazlo. Hasta hace poco puede que contaras con tus padres para pagar tus caprichos, pero llegará el día en el que incluso para cubrir una verdadera necesidad sientas vergüenza en pedirles algo de dinero. Luego, aunque tengas 40 años, ellos te seguirán echando un cable de alguna u otra forma, sea con dinerno metálico o en bienes, pero el tener tus propias ganancias y ahorros te hará ganar confianza a la hora de querer llevar tu vida y hacer planes dentro de tus posibilidades.



22. Da las "gracias". En serio, ¿qué le pasa hoy a la gente? De niña me enseñaron eso de decir "por favor", "gracias" y "buenos días". No cuesta trabajo. No cuesta dinero. No cuesta saliva. No cuesta tiempo. Se llama ser educado y te abrirá más puertas de las que piensas.


23. El valor cualitativo Vs el valor cuantitativo. Me refiero al mundo de las "notas" y calificaciones. Con el pasar de los años y de los cursos, te das cuenta de que existen dos estudiantes: el que realmente disfruta aprendiendo, y el que estudia para obtener "buenas notas". Partiendo de que no creo en que un número califique el trabajo, esfuerzo o incluso inteligencia de nadie, mi consejo es: disfruta mientras aprendes, y aprenderás de verdad para toda la vida. 

Descubrí esto cuando empecé el Ciclo Formativo y luego a lo largo de la carrera universitaria. Era tal la emoción por aprender cada día más sobre algo que verdaderamente me apasionaba (y me apasiona), que no me tomaba las clases como el "muermazo" que debo superar para obtener el título y trabajar. Sino como una oportunidad única para iniciar unos conocimientos y poder luego ampliarlos. Obviamente he tenido alguna que otra asignatura que se me ha hecho algo "cuesta arriba", pero incluso a esa le sacaba el máximo jugo. ¿Resultado? Aprendí un montón, no me supuso un esfuerzo y, en la mayoría de  las asignaturas obtuve muy buenas calificaciones, sin ser este mi objetivo principal. 

Y si estás estudiando algún curso digamos "por obligación", piensa eso de "y esto para qué me va a servir", pero no te quedes en la queja, dale un auténtico sentido intentando aplicarlo a tu día a día.



24. Ten confianza. Por un lado, confía en ti, en tus habilidades, en tus criterios y en lo que haces, porque así tendrás un refuerzo mental cada vez que te sientas o te hagan sentir en duda por aquello en lo que crees. Por otro lado, confía en los demás. El mundo no está contra ti, y si el escenario en el que te mueves te hace sentir eso, indaga un poco en porqué crees que ocurre (puede haberse dado un malentendido, que por falta de seguridad en ti misma delegues los problemas y responsabilidades en los demás o, efectivamente que todos formen parte de una conspiración contra la vida de (inserta aquí tu nombre). Y en el caso de que no tenga arreglo y sigas incómoda, entonces ¡cambia de escenario!



25. La crisis de edad y el complejo Peter Pan. No sé si la habréis oído, si la estaréis pasando o si la habéis pasado. Pero la crisis de los 26 EXISTE. Porque si la de los 25 no la sentisteis como yo, no pasa nada, aquí llega la de los 26. No es más que la crisis del cuarto de vida. Y es que de repente te das cuenta (me doy cuenta) de que muchas cosas han cambiado.
  • RESPONSABILIDADES, RESPONSABILIDADES, RESPONSABILIDADES. Empiezas a darte cuenta que eso a lo que llamabas "independencia" al estudiar fuera de casa, más que entrenamiento, fue "jugar a las casitas". De repente, debes pagar el alquiler y comprobar que gastas más de lo que creías (ahora recuerdas cuando tu madre te decía eso de que apagaras las luces en casa, y una tableta de chocolate Milka se convierte en un capricho a la hora de hacer la lista de la compra). Además, ahora toca repartirse las tareas de casa y saber organizarse es fundamental para no acabar toda la mañana limpiando sólo un par de estancias y no haber aprovechado el tiempo para esas tropecientas mil cosas que tenías anotadas en la agenda.
  • El mundo laboral, ese gran desconocido. Y ya no lo digo por el (no tan simple) hecho de encontrar trabajo, sino porque de nuevo aparecen las RESPONSABILIDADES a la hora de tomar decisiones y querer ascender en la empresa.
  • ¿Dónde se han metido tus amigos? Mientras unos van enlazando un viaje paradisíaco tras otro, les pierdes la pista o van haciendo sus vidas, caes en la cuenta que o estás desperdiciando tus días, o que estás viviendo una realidad totalmente paralela. Y sobra decir que ajustar una fecha para un plan es cada vez más complicado.
  • Bodas y más bodas. Te empiezan a llegar invitaciones o te enteras que "menganita" se va a casar. Y tu dices, ¿casarse ya? ¿tan pronto? ¿por qué?! Como soltera no puedo dar experiencia, pero sí si estás con tu pareja. En estos momentos sólo sé que, me encantaría tener un baby (y esto pensado muy a fondo con todo las (más) RESPONSABILIDADES que conlleva), pero por otro lado aun creo que es pronto. Pero ya tengo 26, eso está cada vez más cerca de los 30, y si quisiera tener varios hijos, no me gustaría empezar con 30 a tener el primero. Pero... arfgñkjsdbf**##!!!

  • La aventura está sobrevalorada. Las improvisaciones están bien, y hacer un viaje "a lo loco" es muy exótico, pero cada vez le vas dando más vueltas a si podrías hacer algo así, porque hay ciertos puntos que debes pensar antes con cautela. Entre la espada y la pared que se suele decir.
  • El hecho de que todas las porquerías que le has metido a tu cuerpo y la vagueza máxima YA están pasándote factura. Que si pastillas y complementos para esto, que si vitaminas para aquello, que si debería "aunque fuese" andar media horita cada día. Y a tu lado, tu abuela con 70-90 años más joven que tú por dentro y por fuera. Encima te pones nostálgica a mirar fotos y das con las de tus padres cuando tenían tu edad y piensas ¿¿pero dónde demonios han ido a parar mis genes?? Y... ¡te sientes viejoven!

26. La crisis del cuarto de siglo existe ¿y qué mas da? Vamos a darle una vuelta de hoja, que ya sabéis, todo es cuestión de la actitud que le ponemos a las cosas ;)
  • Las responsabilidades son necesarias para crearnos nuevos objetivos y es ahora cuando realmente dejas el nido y empiezas a vivir.
  • Sea cual sea tu situación laboral, si estás parado, o como yo, opositando, no te duermas en los laureles y aprovecha tu tiempo, dinero y cualidades. Sigue formándote y no dejes pasar las oportunidades que se te presenten.
  • Puede que cada vez se vaya reduciendo más tu círculo de amigos, de acuerdo, pero sólo quedaréis los que de verdad conectáis. Es decir, los verdaderos amigos.
  • No te agobies por ver como evolucionan las relaciones en pareja de tus amistades y conocidos. Vive la tuya al máximo y piensa que todo llega a su debido momento y como tu pareja y tu lo queráis. Aparca a un lado la presión social, este es vuestro momento. Y si estas soltera, disfruta, ya llegará alguien con quien poneros la vida patas arriba ;)
  • No te desanimes y saca tu lado más aventurero, aunque tengas que reflexionar un poco en cómo llevaréis a cabo un plan, porque eso al final sólo te da ventajas sobre el que ha ido a lo loco total y ha acabado pasándolas "canutas" por algo que podría haberse evitado.
  • Deja de lamentarte y una vez más, espabila. Tu cuerpo no va a cambiar por obra y gracia divina. Como decía antes, tu cuerpo es tu templo, así que empieza a restaurarlo ahora que puedes si no quieres verte haciendo una gran y costosa reforma cuando pasen otros 10 años ;)

Y ahora toca comerme el día, porque es viernes, porque es mi cumpleaños y como dirían Hombres G, voy a pasármelooooo... MUY BIEN!!

Muchos besos a todos, gracias por haberme leído, Buenos días, Buenas tardes y Buenas noches a todos. Y por favor, pasadlo genial el finde, pero recordad que el Lunes habrá un nuevo post :P


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